Boda en los Salones Imperio

La Boda Inolvidable de María y Guille: ¡Amor, Risas y Danza del Vientre en Madrid!

Chicos, prepárense para sumergirse en la historia de una boda que fue todo menos convencional. Estamos hablando de la increíble unión de María y Guille, dos almas venezolanas que decidieron dar el «sí» en la acogedora parroquia Santa María de Caná. Como fotógrafa, me lancé de cabeza a capturar cada momento épico de esta celebración única. ¡Acompáñenme en este viaje visual lleno de amor, risas y hasta danza del vientre!

La Parroquia Santa María de Caná, Un Pedazo de Cielo en Madrid:

La iglesia fue el escenario perfecto para la ceremonia. Imaginen techos altos, vitrales espectaculares y una atmósfera que te hace sentir como si estuvieras en el séptimo cielo. Cada foto de María y Guille en este lugar sagrado tiene un toque de magia, mostrando la conexión genuina que tiene esta pareja.

Venezolanos en Madrid: ¡Calor, Color y Alegría!

Aunque estaban lejos de su tierra natal, María y Guille trajeron consigo la calidez de Venezuela. Desde la música hasta los detalles coloridos en la decoración, cada rincón estaba impregnado de la esencia de América Latina. Las fotos capturan la energía vibrante, las sonrisas sinceras y la pura alegría que emanaba de esta pareja y de todos los invitados.

Padrinos y Damas de Honor: Un Team Increíble:

¿Qué sería de una boda sin padrinos y damas de honor? Las fotos con estos compinches muestran momentos de complicidad, risas y el apoyo incondicional que rodea a María y Guille. Es evidente que la comunidad y la amistad son parte clave de esta historia de amor.

Pequeños Detalles, Grandes Historias:

Los anillos, las flores, todo tenía su historia. Las fotos de los detalles de la boda cuentan más que mil palabras. Cada imagen revela el esmero y amor que María y Guille pusieron en cada aspecto de su día especial.

Danza del Vientre de María: ¡Una Sorpresa que Dejó a Todos Boquiabiertos!

Pero lo más épico fue cuando María nos sorprendió a todos con un espectáculo de danza del vientre. ¡Fue alucinante! Entre risas y aplausos, todos estábamos con los ojos pegados a la danza apasionada de María. Sin duda, agregó ese toque extra de magia y diversión a la celebración.

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